El cerebro

El cerebro es el mar de la médula
Al Cerebro se le llama también «Mar de la Médula».


El Eje espiritual dice en el capítulo 33: 



«El Cerebro es el Mar de la Médula y se extiende desde la parte más elevada de la cabeza hasta el punto Fengfu (Du-16)»




En el capítulo 10 de las Preguntas sencillas dice: 

«La Médula corresponde al Cerebro»

En medicina china, el Cerebro controla la memoria, la concentración, la vista, el oído, el tacto y el olfato.

En la obra Discussion on Stomach and Spleen se afirma:

«La vista, el oído, el olfato, el tacto y
la inteligencia dependen todos del Cerebro»

la Esencia de Riñón produce la Médula, que se acumula para llenar el Cerebro y la médula espinal. Como la Médula se origina en los Riñones, el Cerebro tiene una relación funcional con este órgano Yin 

El Cerebro también depende del Corazón, y en especial de la Sangre de Corazón, para su nutrición, por lo que las actividades fisiológicas del Cerebro dependen del estado de los Riñones y del Corazón. 

Los Riñones almacenan la Esencia y el Corazón gobierna la Sangre: 
Si la Esencia y la Sangre son abundantes, el Cerebro gozará de buena salud y de vitalidad, los oídos podrán oír correctamente y los ojos verán con claridad. 
Si la Esencia de Riñon y la Sangre de Corazón son insuficientes, el Cerebro funcionará lentamente, la memoria será mala, habrá poca vitalidad y el oído y la vista podrán verse disminuidos. 

La relación del Cerebro con los Riñones y el Corazón explica cómo en la práctica clínica ciertos síntomas, como mala memoria y falta de concentración, mareos y visión borrosa, pueden provenir de una insuficiencia del Mar de la Médula (es decir, de los Riñones) o de una insuficiencia de Sangre de Corazón.
El Eje espiritual dice en el capítulo 33: 

«Si el Mar de la Médula es abundante, 
la vitalidad será buena, el cuerpo
estará ligero y ágil, y será resistente; 
si es deficiente, habrá mareos, acúfenos, 
visión borrosa, cansancio y un
gran deseo de estar tumbado».


Controla la inteligencia

En el capítulo 17 de las Preguntas sencillas dice: 

«La cabeza es el Palacio de la Inteligencia»

(la palabra que traducimos por «palacio», Fu, podría también traducirse como «órgano Yang»). 

Por tanto, de forma similar a la medicina occidental, el Cerebro controla la inteligencia y la claridad mental.

Muchas de las funciones que la medicina occidental atribuye al cerebro son atribuidas al Corazón en medicina china, debido a que el Corazón alberga el Shen (Mente) y que este último es responsable del pensamiento, de la memoria, de las percepciones, etc. No obstante, a lo largo del desarrollo de la medicina china, hubo médicos que atribuyeron las funciones mentales al cerebro y no al Corazón, como Sun Si Miao, de la dinastía Tang; Zhao You Qin, de la dinastía Yuan; Li Shi Zhen, de la dinastía Ming, y en especial Wang Qing Ren, de la dinastía Qing. Por ejemplo, Li Shi Zhen decía: 

«El Cerebro es el Palacio del Shen Original»

Wang Qing Ren indicó específicamente:

«La inteligencia y la memoria no residen
en el Corazón, sino en el Cerebro»

De este modo, el Cerebro controla la inteligencia, la memoria, el pensamiento y la consciencia. 

No existe ninguna contradicción con el hecho de que el Corazón sea responsable de estas funciones; significa sencillamente que hay un solapamiento entre el Corazón y el Cerebro con respecto a dichas funciones. No obstante, en la práctica clínica, la relación entre el Corazón y funciones como la inteligencia, la memoria, el pensamiento y la consciencia es más importante que aquella que se establece entre el cerebro y dichas funciones. En efecto, el significado práctico de esto es que en la práctica clínica, para estimular esas funciones, se pueden utilizar puntos tanto del canal de Corazón como del Vaso Gobernador sobre la cabeza, que tendrán un efecto en el Cerebro.

Es el Mar de la Médula y controla la vista, el oído, el olfato y el gusto Los textos chinos antiguos de medicina relacionaban las funciones de la vista, del oído, del olfato y del gusto con el Mar de la Médula (es decir, con el Cerebro). En el capítulo 28 del Eje espiritual dice: 

«Cuando el Qi de la parte superior del cuerpo es insuficiente, 
el Cerebro no está lleno y puede haber dificultad en la escucha,
acúfenos, cabeza gacha y visión borrosa»

Wang Qing Ren fue aún más explícito: 

«Los dos oídos comunican con el Cerebro; 
la escucha depende, por tanto del Cerebro.
Los ojos constituyen un sistema, como
un hilo que los conecta al Cerebro, y, por tanto, 
la vista depende del Cerebro. 
La nariz comunica con el Cerebro,
y, por tanto, el olfato depende del Cerebro... 
En niños pequeños, el Cerebro crece de forma gradual,
 y gracias a ello pueden decir algunas palabras»

Por tanto, los sentidos de la vista, de la escucha, del olfato, del gusto, y la función del habla, dependen del Cerebro.