Síndrome de deficiencia

El síndrome de deficiencia se divide en deficiencia de yin, de yang, de energía y de sangre; sin embargo, todo tipo de síndrome de deficiencia es manifestación de la insuficiencia de los factores antipatógenos del cuerpo humano.

Aunque entre los factores antipatógenos y los factores patógenos la deficiencia y el exceso se relacionan y se influyen mutuamente, en la práctica clínica se observan no pocos casos de deficiencia pura de energía,de sangre, de yin o de yang, y, en cuanto a la presentación de los factores patógenos y sus condiciones, se debe realizar un análisis concreto.

Manifestaciones:
Como hay diferentes tipos de deficiencia, a saber, de energía, de sangre, de yin y de yang, cuyas
manifestaciones son distintas, no es posible resumirlas en pocas palabras.

Las manifestaciones que se observan con frecuencia son:
cara pálida o amarillenta, depresión de ánimo, laxitud, palpitaciones, respiración superficial,
apariencia de frío y miembros fríos, o calor en el pecho, en las palmas de las manos y en las
plantas de los pies, sudoración espontánea o nocturna, defecación frecuente, incontinencia urinaria, poca saburra o ausencia de ella, pulso débil y sin fuerza.

Etiología:

El síndrome puede ser causado por insuficiencia congénita o malnutrición, y en general ésta es la causa principal.
Por ejemplo, la no consolidación de la fuente de lo adquirido debido a la mala alimentación;
lesión en los órganos internos, la energía y la sangre por los factores emocionales o el cansancio; consumo excesivo de la energía original debido al exceso de actividad sexual, o daño a los factores antipatógenos causado por una enfermedad prolongada, con tratamiento erróneo.

Por deficiencia de la energía yang aparece la disfunción térmica de transporte y de control, por eso se observa cara pálida, apariencia de frío y miembros fríos, laxitud, respiración superficial y sudoración espontánea, incontinencia de orina y de heces.

Por deficiencia de la sangre yin, que no puede controlar yang, ocurre la disfunción de la humidificación y la nutrición, y, como consecuencia, se presenta calor en las palmas de las manos y en las plantas de los pies, agitación y palpitaciones, cara amarillenta, sudoración nocturna, etc.

Debido a la deficiencia de energía y sangre, los vasos no pueden estar llenos, la circulación de la sangre carece de impulso, el pulso se presenta débil y sin fuerza.

Por deficiencia de yang, no pueden transformarse los líquidos corporales, de modo que se da insuficiencia de yin que no puede nutrir la parte superior y hay poca saburra o no se observa ninguna.

Método de tratamiento: Tonificar lo deficiente y fortalecer los factores antipatógenos