Otras relaciones del hígado

Al Hígado le afecta el enfado
El enfado es la emoción asociada al Hígado. 
Deberíamos interpretar esta emoción en un sentido amplio, incluyendo la frustración, el resentimiento, el enfado reprimido y la rabia.

El enfado, y en especial el enfado que se reprime, hacen que el Qi de Hígado se estanque; si uno da rienda suelta a su enfado, suele causar un ascenso de Yang de Hígado o un Fuego de Hígado.

Al igual que con el resto de los órganos, la relación entre una emoción y su órgano correspondiente es mutua:
un estado de enfado constante causará una patología de Hígado, e inversamente, una patología de Hígado puede hacer que la persona sea fácilmente irritable

El olor para el hígado es el rancio
El olor que se asocia al Hígado es el rancio. Es el olor de la carne rancia, y emana en especial de las axilas.
Suele percibirse habitualmente en la consulta y denota una patología de Hígado, generalmente de Calor: un Fuego de Hígado o Humedad-Calor en el Hígado.




El color del Hígado es el verde
Una patología de Hígado, como por ejemplo un estancamiento de Qi de Hígado, puede provocar una tez verdosa; en concreto, el pómulo izquierdo refleja el estado del Hígado.
La relevancia diagnóstica del color verde no solo se aplica a la cara, sino también a otras partes del cuerpo.
Por ejemplo, una secreción vaginal de color verde indica Humedad en el canal de Hígado.


El sabor de Hígado es el ácido 
Cuando uno nota un sabor ácido, puede ser representativo de una patología de Hígado, y en especial de un síndrome de Calor.
Un consumo de alimentos o de plantas de sabor ácido (por ejemplo, el pomelo) puede dañar al Hígado, al Bazo y a los músculos. Por otro lado, el sabor ácido es beneficioso para los Pulmones 
A pesar de que el ácido es el sabor perteneciente al Hígado, es necesario tener en mente que el sabor amargo es muy común en los síndromes de Fuego de Hígado y de Humedad-Calor en el Hígado y en la Vesícula Biliar.

El  clima de Hígado es el Viento
El Viento es el clima relacionado con el Hígado; se puede constatar en la práctica clínica de varias formas.
El viento suele afectar de manera adversa a aquellos pacientes aquejados de una patología de Hígado (desencadenando, por ejemplo, una migraña); dichos pacientes pueden verse afectados en especial por los vientos del este (debido a que el este es la dirección de la Madera y del Hígado).

El sonido del Hígado es el grito
Una patología de Hígado, y en especial aquellas de Exceso, hará que la persona hable con una voz elevada, casi a gritos. El grito es el sonido del Hígado, puesto que uno suele gritar cuando está enfadado (recordemos que el enfado es la emoción del Hígado).

Sueños
En el capítulo 17 de las Preguntas sencillas dice:

«Cuando el Hígado está en exceso, uno sueña que está enfadado»

en el capítulo 80: 

«Cuando hay insuficiencia de Hígado, 
se sueña con setas olorosas. Si el sueño
ocurre en primavera, uno sueña que yace bajo un árbol
sin poder levantarse»

Y en el capítulo 43 del Eje espiritual: 

«Cuando el Hígado es insuficiente,
uno sueña con bosques en las montañas»

Dichos de la tradición

«El Hígado es un órgano resolutivo»
Así como en la enfermedad el Qi de Hígado se estanca fácilmente y se vuelve excesivo, y el Yang de Hígado asciende con facilidad causando irritabilidad y enfado, cuando uno está sano esa misma energía que proviene del Hígado puede proporcionar una gran fuerza creadora y resolutiva.
Por ello, en medicina china se dice que una buena función del Hígado puede conferir a una persona capacidad de resolución, espíritu indomable y valentía. Estas cualidades mentales y caracteriales dependen del estado del Qi de Hígado y del Qi de la Vesícula Biliar. De hecho,
la única manifestación de una insuficiencia de Qi de Hígado (un síndrome poco habitual) se produce en el plano caracterial y cursa con timidez, falta de resolución, falta de valentía o indecisión.

«El Hígado tiene influencia sobre el ascenso y sobre el crecimiento»
Si la salud es buena, el Qi de Hígado asciende y se dispersa en todas direcciones para estimular la libre circulación del Qi en todas las partes del cuerpo. En este contexto, debemos entender «crecimiento» en un sentido simbólico, puesto que el Hígado pertenece a la Madera y esta cualidad se compara con la subida de la savia que promueve el crecimiento de un árbol.
Si hay patología, el movimiento de ascenso del Qi de Hígado puede descontrolarse y provocar una separación del Yin y del Yang, así como un ascenso excesivo del Yang de Hígado o del Fuego de Hígado, lo que causará irritabilidad, enfados, cara colorada, mareos, acúfenos y cefaleas.

«El Hígado controla la planificación»
Esta idea proviene del capítulo 8 de las Preguntas sencillas. Se dice que el Hígado nos proporciona la capacidad de organizar nuestras vidas de manera sabia y uniforme. En condiciones patológicas, una desarmonía del Hígado puede llevar a una incapacidad para organizar y dar sentido a nuestra vida. Esta función depende principalmente del Hun.

«El Hígado es un órgano que regula, equilibra y armoniza»
Esta frase representa una traducción aproximada de una expresión difícil de volcar al español y que significa literalmente «El Hígado es la Raíz que detiene los extremos». 

Aparece por primera vez en el capítulo 9 de las Preguntas sencillas, donde dice: 

«El Hígado tiene una función reguladora
y equilibradora [es la Raíz que detiene los extremos],
alberga el Hun, se manifiesta en las uñas»

A través de estas citas vemos que el Hígado tiene una importante actividad reguladora que deriva esencialmente de su función de almacenar Sangre y de asegurar la libre circulación de Qi.

El Hígado regula el volumen de Sangre que necesita el cuerpo en función de su actividad física. Cuando el cuerpo se mueve y se hace ejercicio, la Sangre va a los músculos y a los
tendones; cuando se descansa, vuelve al Hígado. Al tornar al Hígado, la Sangre ayuda a recobrar la energía. Si hay una insuficiencia de Sangre de Hígado, la persona tendrá dificultad para recuperar su energía durante el reposo.

La libre circulación del Qi de Hígado representa otra manifestación de la función reguladora y equilibradora de este órgano, debido a que el libre flujo de su Qi regula el movimiento de Qi por todo el cuerpo.

Por último, la función reguladora y equilibradora del Hígado presenta un importante aspecto emocional. 

El Hígado, y en especial el Hun, es responsable de una vida emocional equilibrada. En concreto, garantiza que la persona no esté demasiado abrumada por sus emociones (como sucede en personas «emocionales») ni muestre demasiada indiferencia ante los estímulos de la vida (como ocurre en aquellos sujetos que no conectan con sus sentimientos).

«El Hígado detesta el Viento»
El tiempo ventoso afecta a menudo al Hígado. Así, la relación entre el Hígado y el «viento» concierne no solo al Viento interno, sino también al Viento externo. No es raro escuchar a pacientes que padecen desequilibrios de Hígado quejarse de cefaleas y de rigidez de cuello tras un periodo de tiempo ventoso.

«El Hígado puede provocar convulsiones»
Las convulsiones son una manifestación del Viento interno, que se asocia siempre al Hígado. Como acabamos de ver, se considera que las convulsiones provienen del «temblor» de los tendones, que son una extensión del Hígado.

«El Hígado surge del lado izquierdo»
Aunque anatómicamente está situado en el lado derecho, energéticamente se ubica en el lado izquierdo (y los Pulmones en el lado derecho). El Hígado tiene que ver con el lado izquierdo en varios sentidos.

Se dice que los dolores de cabeza del lado izquierdo de la cabeza se relacionan con el Hígado, y, en especial, con una insuficiencia de Sangre de Hígado, mientras que los dolores de cabeza del lado derecho atañen a la Vesícula Biliar. Por supuesto, esta relación no siempre es así en la práctica clínica.
El lado izquierdo de la lengua refleja, sobre todo, el estado del Hígado, mientras que el lado derecho muestra el estado de la Vesícula Biliar.
Y por supuesto, en el diagnóstico por el pulso, la energía del Hígado se siente en el lado izquierdo.