El Hígado controla los tendones y se manifiesta en las uñas

Tendones y ligamentos de la rodilla
El hígado controla los tendones

El estado de los tendones (que incluyen los cartílagos y los ligamentos de las extremidades) afecta a nuestra capacidad de movimiento y de actividad física. 

La contracción y la relajación de los tendones aseguran el movimiento de las articulaciones. 

La capacidad de los tendones para contraerse y relajarse depende de la nutrición e hidratación por parte de la Sangre de Hígado. 

En el capítulo 21 de las Preguntas sencillas dice: 

«El Qi de los Alimentos entra al Estómago, las esencias 
puras extraídas del alimento van al Hígado y el 
exceso de Qi del Hígado se desborda hacia los tendones»

Por este motivo se considera que los tendones son una «extensión» del Hígado.

Si la Sangre de Hígado es abundante, los tendones estarán bien hidratados y bien nutridos, garantizando un suave movimiento articular y un buen rendimiento muscular.

Si hay una insuficiencia de Sangre de Hígado, los tendones carecerán de hidratación y nutrición, lo cual puede causar contracciones y espasmos, o bien provocar que los movimientos de flexión y de extensión se vean impedidos; puede haber también entumecimiento de las extremidades, hormigueo, calambres musculares y, si aparece un Viento de Hígado, temblores o convulsiones. 

Los temblores se consideran como «temblores de los tendones» e indican la presencia de
Viento de Hígado. Por eso en las Preguntas sencillas, en el capítulo 1, dice: 

«Cuando el Qi de Hígado declina,
los tendones no pueden moverse» 

Si hay un estancamiento de Sangre de Hígado, los tendones no serán ágiles y la persona, podría experimentar rigidez y dolor articular.

La influencia del Hígado sobre los tendones tiene también otro significado que se corresponde con ciertas afecciones neurológicas desde la perspectiva médica occidental.

Por ejemplo, si un niño contrae una enfermedad infecciosa como la meningitis, se manifestará con temperaturas elevadas y causará finalmente convulsiones; en términos chinos, esto se denomina Calor que agita el Viento de Hígado. El Viento interno de Hígado provoca contracción y temblor de los tendones, lo cual produce convulsiones.

Por último, hay que mencionar el hecho de que la mayoría de los libros occidentales de acupuntura dicen que los «músculos» están bajo el control del Hígado, y la «carne» bajo el control del Bazo. 

la palabra jin (el tejido que controla el Hígado) se interpreta como «tendones» (término que incluye tendones, ligamentos de las extremidades y cartílagos), y la palabra rou o ji rou, el tejido que controla el Bazo, como «músculos». 

En primer lugar, debemos señalar que la palabra ji rou, que se refiere a los músculos, representa solamente a los músculos esqueléticos de las extremidades, y no a los músculos cardíacos ni a los músculos lisos. 

En segundo lugar, es obvio que existe un solapamiento entre la fisiología y la patología de los músculos y de los tendones, y por tanto entre el Hígado y el Bazo. 

Fundamentalmente, una debilidad de los músculos de las extremidades se relaciona con el Bazo, mientras que los calambres, las contracciones y la dificultad en la flexión y en la extensión reflejan una patología de Hígado.


El Hígado se manifiesta en las uñas
Las uñas quebradizas indican insuficiencia del hígado.

Las uñas se consideran en medicina china como un «derivado» de los tendones, y, como tales, están bajo la influencia de la Sangre de Hígado. 

Si la Sangre de Hígado es abundante, las uñas estarán sanas e hidratadas; si la Sangre de Hígado es insuficiente, las uñas no estarán lo suficientemente nutridas y se tornarán quebradizas, melladas, secas y agrietadas. 

Si hay un estancamiento de Sangre de Hígado,
las uñas estarán oscuras o moradas. 


En el capítulo 10 de las Preguntas sencillas dice: 

«El Hígado controla los tendones, y el estado de salud de
este órgano se refleja en las uñas» 

En el capítulo 9 dice: 

«El Hígado es un órgano regulador, es la residencia
del Hun; se manifiesta en las uñas y controla los tendones»