El Hígado alberga el Hun (Alma etérea)

El Alma Etérea, llamada Hun en chino, es el aspecto mental-espiritual asociado al Hígado. 

En el capítulo 9 de las Preguntas sencillas dice: 

«El Hígado es la residencia del Hun»



El concepto de Hun está estrechamente ligado a las antiguas creencias chinas en los espíritus y en los demonios. 

Según estas creencias, los espíritus y los demonios son criaturas de naturaleza espiritual
que conservan una apariencia física y deambulan por el mundo del espíritu. 

Algunas son buenas y otras son malas. Antes de la época de los Reinos Combatientes (476-221 aC.), se consideraba que estos entes representaban la principal causa de enfermedad. 

A partir de dicha época, las causas naturales de enfermedad (como el clima) reemplazaron esa creencia; no obstante, la creencia en espíritus y demonios nunca ha desaparecido; sigue vigente incluso en la actualidad. 


El Hun es como un «espíritu», pero de naturaleza Yang; es también etéreo y prácticamente inofensivo, es decir, que no es un espíritu maligno 

El Hun es de naturaleza Yang (en oposición al Po) y al morir sobrevive al cuerpo para volver al mundo de las energías sutiles e inmateriales.

Se dice que el Hun influye sobre la capacidad que tenemos a la hora de planificar nuestra vida y de encontrar un sentido de dirección a esta. 
La falta de dirección en la vida y la confusión mental pueden compararse al deambular solitario del Hun a través del espacio y del tiempo. 

Desde este modo, 

Si el Hígado (y en especial su Sangre) es fuerte, el Hun se encontrará firmemente arraigado, y nos ayudará así a planificar nuestra vida con sabiduría y visión. 
Si la Sangre de Hígado es insuficiente, el Hun estará desenraizado y no podrá darnos un sentido de dirección en la vida. 
Si la Sangre de Hígado o el Yin de Hígado son muy débiles, es posible que a veces el Hun
abandone temporalmente el cuerpo justo antes de que darnos dormidos o a lo largo de la noche, mientras dormimos.


Aquellos que presenten una fuerte insuficiencia de Yin pueden experimentar justo antes de quedarse dormidos una sensación parecida a la de flotar, debida a que el Hun está flotando al no hallarse enraizado en la Sangre y en el Yin.

El Hun es también el origen de nuestros sueños vitales, metas, inspiraciones, creatividad e ideas: el Hun es el «vaivén del Shen (Mente)». 
Esto quiere decir que el Hun proporciona a la Mente otra dimensión vital (por ejemplo, sueños, visiones, metas, proyectos, inspiración, creatividad e ideas). Sin está dimensión, la Mente sería estéril y el individuo estaría deprimido. Por otra parte, es necesario que la Mente restrinja de alguna manera el «vaivén» del Hun y lo tenga bajo control. 


La Mente necesita también integrar todas las ideas que emanan del Hun hacia nuestra psique de una forma ordenada. El Hun es como un «océano» de ideas, sueños, proyectos e inspiración, mientras que la Mente solamente puede lidiar con un elemento a la vez. 

Si el Hun proporciona demasiado material de su «océano» sin el suficiente control e integración por parte de la Mente, el comportamiento de uno podría volverse caótico, e incluso en casos extremos, maníaco.

El Hun se relaciona también con la determinación.
Asimismo, una vaga sensación de miedo por la noche antes de conciliar el sueño se debe a una falta de enraizamiento del Hun.

En el libro Discussion on BloodPatterns dice: 

«Si la Sangre de Hígado es insuficiente, el Fuego agita el Hun,
y se producen como consecuencia poluciones nocturnas
con ensoñaciones»

Esta frase confirma que el Hun puede desenraizarse por la noche si la Sangre o el Yin son insuficientes. 

Una exposición acerca de la naturaleza del Hun no sería completa sin hablar del Po (Alma Corpórea), ya que ambas no son más que dos manifestaciones de un mismo fenómeno. 
El Po representa la parte física del Alma, aquella que está indisolublemente ligada al cuerpo
físico. Cuando morimos retorna a la Tierra. Por tanto, el concepto chino de «alma» incluye tanto el Hun (Alma Etérea) como el Po (Alma Corpórea).