Mente - Shen

La Mente (Shen) es una de las Sustancias Vitales del cuerpo.

Como vimos anteriormente, las Sustancias Vitales adquieren diferentes formas en función de su estado de agregación de Qi; la Mente es la forma de Qi más sutil e inmaterial. En los textos y escuelas de acupuntura occidentales, la palabra Shen suele traducirse como «espíritu».

En Occidente llamaríamos llamaríamos «espíritu» al conjunto de los cinco aspectos mentales-espirituales del ser humano: el Alma Etérea(Hun), que pertenece al Hígado; el Alma Corpórea (Po),que se relaciona con el Pulmón; el intelecto (Yi), relacionado con el Bazo; la Fuerza de Voluntad (Zhi), con los Riñones, y la Mente (Shen).

¿Cuál es entonces el punto de vista chino de la Mente?
Como hemos explicado arriba, la Mente, como el resto de Sustancias Vitales, es un tipo de Qi; de hecho, es la forma más sutil e inmaterial de todas las manifestaciones de Qi. Una de las características más importantes de la medicina china es la estrecha integración del cuerpo y de la Mente, puesta de manifiesto por la integración entre la Esencia (Jing), el Qi y la Mente, tríada conocida como los Tres Tesoros. La Esencia es el origen y la base biológica de la Mente. El Eje espiritual, en el capítulo 8, dice:

«La vida surge a través de la Esencia; cuando ambas Esencias

[del padre y de la madre] se unen, constituyen la Mente»


Zhang Jie Bin afirma:

«Las dos Esencias, una Yin y otra Yang se unen [...] forman la vida; 

las Esencias de la madre y del padre se unen para formar la Mente»


Por tanto, la Mente de un ser que acaba de concebirse proviene de las Esencias prenatales, tanto de la madre como del padre. Tras nacer, su Esencia Prenatal es almacenada en los Riñones, proporcionando así el fundamento biológico para la Mente. No obstante, la vida y la Mente de un recién nacido dependen también de la nutrición de su propia Esencia Posnatal. Como se ilustra en el capítulo 30 del Eje espiritual.

«Cuando el Estómago y los Intestinos están coordinados, 

los 5 órganos Yin están reposados, la Sangre es armónica 
y la actividad Mental es estable. 
La Mente deriva de la esencia refinada
del agua y del alimento»


Por tanto, la Mente extrae su base y nutrición de la Esencia Prenatal almacenada en los Riñones y de la Esencia Posnatal que producen el Estómago y el Bazo. Surgen de este modo los Tres Tesoros:

MENTE = CORAZÓN
QI = ESTÓMAGO Y BAZO
ESENCIA = RIÑONES

Estos Tres Tesoros representan tres estados diferentes de condensación del Qi, de los cuales la Esencia es el más denso, el Qi el más elevado y la Mente el más sutil e inmaterial. La actividad de la Mente depende de la Esencia y del Qi como base fundamental. Por tanto, se dice que la Esencia es el «fundamento del cuerpo y la raíz de la Mente». Consiguientemente, si la Esencia y el Qi son fuertes y florecientes, la Mente estará equilibrada y alerta. Si la Esencia y el Qi se agotan, la Mente se verá afectada y podrá estar ansiosa o confusa, o bien deprimirse. Zhang Jie Bin dijo:

«Si la Esencia es fuerte, el Qi florece; 

si el Qi florece, la Mente estará entera»

No obstante, el estado de la Mente también afecta al Qi y a la Esencia. Si la Mente se agita por estrés emocional y se encuentra descontenta, deprimida, ansiosa o inestable, sin lugar a dudas afectará al Qi o a la Esencia, o a ambos. En la mayoría de los casos perturbará primero al Qi, puesto que todo el estrés emocional interrumpe el funcionamiento normal del Qi. El estrés emocional tenderá a debilitar la Esencia, ya sea cuando se combina un exceso de trabajo, con una actividad sexual excesiva, o con ambos, o bien cuando el Fuego generado por tensiones emocionales de larga duración daña el Yin y la Esencia.
De entre todos los órganos, la Mente es la más estrechamente ligada al Corazón. Se dice que la Mente reside en el Corazón. En el capítulo 8 de las Preguntas sencillas dice:

«El Corazón es el Monarca y gobierna la Mente»

Y en el capítulo 71 del Eje espiritual:


«El Corazón es el Monarca de los 5 órganos Yin y de los 6 Yang, es la
residencia de la Mente»


La Mente, que reside en el Corazón, es responsable de muchas de las distintas actividades mentales: Conciencia, Pensamiento, Memoria, Percepción, Cognición, Sueño, Inteligencia, Sabiduría, Ideas, ° Afecto, Sentimientos, Sentidos.

Por supuesto, muchas de las actividades arriba mencionadas son llevadas a cabo también por otros órganos, y suele haber un solapamiento entre las funciones de varios órganos. Por ejemplo, aunque la Mente es la principal responsable de la memoria, el Bazo y los Riñones juegan también un papel importante en ella.
Veamos brevemente las funciones anteriores con más detalle.
La conciencia indica la totalidad de los pensamientos y percepciones, así como el estado de ser consciente; es, por tanto, la característica más importante de la Mente. La Mente, que reside en el Corazón, nos permite ser conscientes como seres humanos y nos confiere un sentido de individualidad. En términos psicológicos, es posible comparar la Mente (Shen) con la conciencia del ego. La Mente es responsable de reconocer pensamientos, percepciones y sentimientos.
Cuando está ofuscada o se agota repentinamente, perdemos la conciencia.
La acción de pensar depende de la Mente. Si esta es fuerte, el pensamiento será claro; si está débil o perturbada, el pensamiento será lento y estará embotado. Los caracteres chinos para «pensamiento» (yi), «pensar» (xiang) y «reflexión» (si) tienen todos como radical el carácter de «corazón».

La memoria tiene dos significados diferentes. Por una parte, indica la capacidad de memorizar datos cuando se estudia o se trabaja; por otra, representa la habilidad de recordar eventos pasados. Ambos dependen de la Mente y, por tanto, del Corazón, aunque también tienen que ver con el Bazo y con los Riñones.
Percepción indica nuestra capacidad de autoconocimiento y de autorreconocimiento. Estamos sujetos a muchos estímulos emocionales, percepciones, sentimientos y sensaciones que son percibidos y reconocidos por la Mente. La percepción se pierde cuando la Mente se obstruye por Flema, lo que da lugar entonces a graves patologías mentales, tales como la psicosis.
Cognición indica la actividad de la Mente al percibir y actuar frente a un estímulo.
El sueño depende del estado de la Mente. Si la Mente está calmada y equilibrada, la persona dormirá bien. Por el contrario, si la Mente está inquieta, la persona no dormirá bien.
La inteligencia depende también del Corazón y de la Mente. Un Corazón y una Mente fuertes harán que la persona sea inteligente. Una Mente y Corazón débiles harán que una persona se vuelva lenta y esté embotada.
Deberíamos recordar, no obstante, el factor hereditario, ya que desempeña un papel determinante en la inteligencia de una persona.
La sabiduría deriva de un Corazón fuerte y de una Mente saludable. Puesto que la Mente es responsable de la percepción y del conocimiento, nos proporciona además la sagacidad para poder aplicar esta sabiduría de una manera crítica y sabia.
Las ideas representan también otra función de la Mente. El Corazón y la Mente son responsables de nuestras ideas, de nuestros proyectos y de los sueños que determinan nuestras metas vitales. No obstante, el Alma Etérea desempeña también un importante papel en este campo.
El afecto depende de la Mente, ya que solo la Mente (y, por tanto, el Corazón) puede sentir. Utilizo el término «afecto» para indicar el abanico normal de sentimientos afectivos que todo ser humano experimenta; utilizo el término «emociones» para afectos que, debido a su intensidad y prolongación a lo largo del tiempo, se convierten en causas de enfermedad. Por supuesto, las afecciones y emociones afligen a otros órganos, pero es solamente la Mente quien las reconoce y las siente. Por ejemplo, el enfado altera el Hígado, pero el Hígado no puede sentirlo debido a que no alberga la Mente. Es solo el Corazón quien lo siente, debido a que alberga la Mente, que a su vez es responsable de la percepción. Por este motivo, todas las emociones terminan por afectar al Corazón (además de a otros órganos específicos). En este sentido, el Corazón es el «emperador» de los demás órganos.
Los sentimientos dependen de la Mente, ya que esta reconoce los estímulos generados por las percepciones, por el tacto, gusto, presión y temperatura.
Los sentidos y órganos sensoriales dependen también de la Mente. Cada sentido se relaciona con un órgano determinado: el olfato, con los Pulmones; el gusto, con el Bazo y con el Corazón; el oído, con los Riñones, y la vista, con el Hígado. No obstante, todos los sentidos dependen también del Corazón, puesto que es la Mente quien recibe todas las percepciones sensoriales. Los ojos y la vista están, obviamente, relacionados con el Hígado, y en especial con la Sangre de Hígado y con el Alma Etérea (Hun). No obstante, aunque los ojos dependen de la nutrición de la Sangre de Hígado, la sangre fluye hacia los ojos a través de los vasos sanguíneos, que están bajo el control del Corazón. En el capítulo 10 de las Preguntas sencillas dice:

«Los vasossanguíneos tienen influencia sobre los ojos»

De hecho, en este libro se menciona también que el uso excesivo de los ojos resulta nocivo para los vasos sanguíneos y el Corazón. En el capítulo 23 se corrobora:

«El uso excesivo de los ojos daña la Sangre [es decir, el Corazón]» 

Ren Ying Qiu, en Theories of Chínese Medicine Doctors, expone:
«El Corazón gobierna la Mente...; la vista es una manifestación de la actividad de la Mente»

Wang Ken Tang, en la obra Standards of Diagnosis and Treatment (1602), dice:

«El ojo es un orificio del Hígado..., pero es una función del Corazón»

Puesto que el Corazón tiene una influencia sobre los ojos, utilizarlos de manera excesiva puede dañar el Corazón y, por tanto la Mente: esta idea explica el efecto nocivo que tiene sobre los ojos y la Mente en niños un uso excesivo de la televisión.

La audición depende de los Riñones, pero el Corazón tiene también una influencia sobre ella, dado que lleva Qi y Sangre a los oídos. En el capítulo 4 de las Preguntas sencillas vemos:


«El color del Sur es el rojo; se relaciona con el Corazón, que se abre en los oídos»

Algunos tipos de acúfenos se deben a un Qi de Corazón insuficiente que no llega a los oídos. El sentido del olfato depende también del Corazón y de la Mente, así como de los Pulmones. En el capítulo 11 de las Preguntas sencillas dice:


«Los cinco olores penetran en la nariz y son almacenados por los Pulmones 
y por el Corazón; si los Pulmones y el Corazón están afectados, la nariz no puede oler»

Y en el capítulo 40 del Clásico de las dificultades:


«Los Pulmones corresponden al Oeste y al Metal; 
el Metal genera el Si [la sexta Rama Terrestre], 
el Si genera el Sur y el Fuego,
el Fuego controla el Corazón, el Corazón se encarga del olfato 
y, por tanto, la nariz puede distinguir los olores» 


El sentido del gusto depende, por supuesto, del Corazón y de la Mente, ya que la lengua es el brote del Corazón.
El sentido del tacto depende también del Corazón y de la Mente, al ser responsable de la cognición y de la organización de los estímulos externos.
Todos los sentidos (la vista, el oído, el gusto, el olfato y el tacto) dependen del Corazón y de la Mente (Shen).

En resumen, todas las sensaciones que percibimos a través de los sentidos (la vista, el oído, el gusto, el olfato y el tacto) dependen de la Mente, del mismo modo que en medicina occidental dependen del cerebro. Por tanto, si el Corazón es fuerte y la Mente saludable, la persona podrá pensar con claridad, la memoria será buena, la conciencia y la percepción serán agudas, la cognición será clara, el sueño será bueno, la persona será inteligente, sus acciones demostrarán sabiduría y las ideas se sucederán con fluidez. Si el Corazón se ve afectado y la Mente se encuentra débil o agitada, la persona no podrá pensar con claridad, la memoria será mala, la conciencia se nublará, habrá mala percepción, el sueño será inquieto, habrá poca inteligencia, las acciones no serán sabias y las ideas serán torpes.
En medicina occidental, la mayoría de las funciones de la Mente arriba descritas son atribuidas al cerebro.
Durante el desarrollo de la medicina china hubo médicos que vincularon las funciones mentales al cerebro, en lugar de vincularlas al Corazón, especialmente Sun Si Miao, de la dinastía Tang; Zhao You Qin, de la dinastía Yuan; Li Shi Zhen, de la dinastía Ming, y particularmente Wang Qing Ren, de la dinastía Qing.
La Mente está estrechamente relacionada con nuestra vida afectiva, debido a que es la única que puede percibir y catalizar nuestros sentimientos. Por tanto, es lógico pensar que, a pesar de que todas las emociones afectan directamente a su órgano correspondiente, influyen también sobre el Corazón y sobre la Mente, debido a que son ellas quienes sienten las emociones. Fei Bo Xiong (1800-1879) lo expresó de una manera muy clara cuando dijo:

«Las siete emociones dañan los cinco órganos Yin de manera selectiva, 

pero afectan todas al Corazón.
La alegría daña al Corazón... 
el enfado daña al Hígado, pero el Hígado no puede reconocerlo 
y el Corazón sí puede; por tanto, el enfado afecta a ambos, Hígado y Corazón. 
La preocupación daña a los Pulmones; 
los Pulmones no pueden reconocerla, pero el Corazón sí puede; 
por tanto, la preocupación afecta a ambos, Pulmones y Corazón. 
La reflexión daña al Bazo, y este no puede reconocerla. 
El Corazón sí puede, y por tanto la reflexión afecta a ambos, Bazo y Corazón»


Yu Chang, en el texto Principies of Medical Practice (1658) afirma:

«La preocupación agita al Corazón y tiene

repercusiones sobre los Pulmones; la reflexión agita
al Corazón y tiene repercusiones sobre el Bazo; el enfado
agita al Corazón y tiene repercusiones sobre el Hígado;
el miedo agita al Corazón y tiene repercusiones
sobre los Riñones. Por tanto, las cinco emociones [incluida
la alegría] afectan al Corazón»

Todas las emociones afectan al Corazón, además de afectar a su órgano correspondiente; el enfado, por ejemplo, afecta no solo al Hígado, sino también al Corazón.
La lengua china escrita refleja claramente la idea de que todas las emociones afectan al Corazón, puesto que los caracteres de cada una de las siete emociones se basan en el radical de la palabra «corazón».
El modo en que las emociones afectan al Corazón explica por qué el Fuego de Corazón, que se manifiesta como enrojecimiento en la punta de la lengua, es tan común, incluso en problemas emocionales relacionados con otros órganos