Los Cinco Elementos y el tratamiento con acupuntura

Existen varias formas de aplicar la teoría de los Cinco Elementos a la terapia. Podríamos resumirlas en dos enunciados:

1. El tratamiento en función de los distintos ciclos.
2. El tratamiento en función de los cinco puntos Shu de Transporte de los Cinco Elementos.

Ambas modalidades de tratamiento no representan formas alternativas de aplicar la teoría de los Cinco Elementos, sino una manera práctica de explicar su uso, teniendo en cuenta que pueden emplearse conjuntamente.

El tratamiento en función de los distintos ciclos 
Cuando se considera el tratamiento de un Elemento determinado, hay que tener en cuenta las diversas relaciones de este con el resto de los Elementos, a través de los ciclos de Generación, de Control, de Oposición y de Explotación, así como a través del ciclo Cosmológico.

Tomemos como ejemplo el Elemento Madera, que puede extrapolarse y aplicarse a los otros cuatro Elementos restantes.



Si hay un desequilibrio de la Madera, antes de nada debemos considerar si el desequilibrio puede deberse a otro Elemento, y, en segundo lugar, si dicho desequilibro está afectando a otro Elemento.
Por ejemplo, si tenemos una insuficiencia de Hígado y el paciente presenta varios signos y síntomas de una insuficiencia de Sangre de Hígado, deberíamos considerar y comprobar siempre si el Elemento Madre (Agua) tiene la culpa, al no conseguir nutrir a la Madera. Por otra parte, debemos comprobar si la Madera se encuentra en insuficiencia debido a que es explotada por el Metal, o a que el Fuego (el Hijo) está agotando a la Madera (la Madre), o incluso a que la Tierra se opone a la madera.
Debemos asimismo comprobar si la insuficiencia de Hígado está afectando al Elemento Hijo, es decir, al Corazón

Si el Hígado está en exceso y el paciente, por ejemplo, muestra signos de estancamiento de Qi de Hígado o de Fuego de Hígado, es necesario comprobar si este exceso es debido a que el Metal es insuficiente y no logra controlar a la Madera.

Este caso suele darse a menudo en las debilidades constitucionales crónicas de los Pulmones.
Por otra parte, hace falta también observar si el exceso de la Madera ha comenzado a afectar a los otros Elementos. Por ejemplo, cuando la Madera está en exceso, explota a la Tierra con facilidad. Entonces se dice que «la Madera invade a la Tierra», y es algo muy común en la práctica clínica.
Si la Madera está en exceso, podría también demandar demasiado a su Elemento Madre, es decir, al Agua

Es necesario tener en cuenta todas estas relaciones a la hora de determinar el tratamiento. 
Por tanto, si el Hígado es insuficiente debido a que no está siendo alimentado por su Elemento Madre, el Agua, hará falta tonificar a los Riñones y al Hígado. 

Si el Hígado es insuficiente porque está siendo explotado por el Metal, el tratamiento adecuado consistirá en dispersar los Pulmones.

Si el Hígado esta en insuficiencia debido a que el Corazón (el Hijo) lo agota, habría que calmar al Corazón. 

Si el Hígado  es insuficiente porque el Bazo se opone, el tratamiento irá dirigido a calmar el Bazo.

Si la insuficiencia de Hígado afecta a su Elemento Hijo, habría que tonificar tanto el Corazón como el Hígado.

Si el Hígado está en exceso porque el Metal no lo controla, habría que tonificar el Metal (los Pulmones), así como calmar el Hígado.

Si el exceso de Hígado afecta y debilita a la Tierra, en este caso sería necesario tonificar el Bazo. 

Si el exceso de Hígado agota el Elemento Madre, habría que tonificar también los Riñones.

El Clásico de las dificultades, en el capítulo 77, dice:

«Si el Hígado está afectado, puede invadir al Bazo; se
debe, por tanto, tonificar primero el Bazo»

El tratamiento según los cinco puntos Shu de Transporte de los Cinco Elementos

Los cinco puntos Shu de Transporte son aquellos situados entre los dedos de la mano y los codos, y entre los dedos de los pies y las rodillas; cada uno de estos cinco puntos está ligado a un Elemento, siguiendo el orden del ciclo de Generación, comenzando por la Madera en los canales Yin y por el Metal en los Canales Yang.

Este principio fue establecido por primera vez en el Clásico de las dificultades, en el capítulo 6425. En el capítulo 69 de dicho libro se puede leer: 

«En caso de Insuficiencia, 
tonificar a la Madre; 
en caso de Exceso, 
dispersar al Hijo»

Esto significa que en casos de insuficiencia de un órgano podemos elegir el punto de su canal ligado a su Elemento Madre. Por ejemplo, en el caso de una insuficiencia del canal de Hígado, se puede escoger el punto del canal de Hígado relacionado con su Elemento Madre, es decir, el Agua; en este caso, el punto es H-8 Ququan  Si estamos ante un exceso de un órgano, podemos elegir el punto de su canal relacionado con el Elemento Hijo. Por ejemplo, en el caso de un exceso del canal de Hígado, se puede seleccionar el punto del canal del Hígado relacionado con su Elemento Hijo, es decir, el Fuego,
en este caso, el punto H-2 Xingjian