La Patología del Qi

La patología del Qi puede manifestarse de cuatro formas diferentes:

Insuficiencia de Qi:
El Qi puede ser insuficiente por varias causas; suele deberse a un exceso de trabajo o irregularidades en la dieta. El Qi de Estómago, de Bazo, de los Pulmones o de los Riñones es más propenso a la insuficiencia.

Hundimiento de Qi
Si el Qi es insuficiente puede hundirse, causando prolapso de los órganos. Sucede mayoritariamente con el Qi de Bazo y con el Qi de Riñón.

Estancamiento de Qi
El Qi puede dejar de moverse y estancarse. Suele ocurrir con el Qi de Hígado, pero también, en menor grado, con otros órganos, como los Intestinos y los Pulmones. 

Qi Rebelde
El Qi puede fluir en la dirección equivocada: esto se denomina «Qi rebelde». Por ejemplo, el Qi de Estómago no desciende y fluye hacia arriba, causando náuseas o vómitos, o el Qi de Bazo no asciende y fluye hacia abajo, provocando diarreas.