El Timo, punto de tratamiento

Hacia la década de los cincuenta apenas se sabía nada sobre el timo, sobre todo porque en las autopsias practicadas a cadáveres éste solía aparecer muy reducido y bastante deformado, como consecuencia de la enfermedad. Por el contrario cuando se practicaban autopsias a los soldados muertos en combate podía apreciarse que el timo poseía un tamaño y consistencia diferente.
Fueron muchos los errores clínicos que acompañaron a esta glándula, inclusive, durante los años veinte, se habló de una enfermedad infantil a la que se llamó “estatus timico – linfático”. Dicha enfermedad causaba la muerte del niño como consecuencia del “considerable tamaño del timo” que se apreciaba en las autopsias infantiles. Lo que aún no se sabía es que dicho tamaño era “normal” en los niños, en los cuales el timo es mucho mayor que en los adultos.

“El papel más importante del timo es el inmunomodulador. En cualquier ser humano o animal cuya glándula timo haya sido extirpada o destruida se produce una pérdida de eficacia en los mecanismos de la inmunización del organismo que lo protegen de las infecciones y procesos cancerosos”

En la etapa embrionaria y durante los primeros años de vida, el timo se ocupa básicamente del crecimiento del individuo, así como de “escuela y fábrica” para los leucocitos y los linfocitos T (timodependientes). Una de las misiones de estos linfocitos T es la de reconocer a las células anormales que cada día se producen en el organismo y combatirlas, evitando de esa forma que se conviertan en células cancerígenas.

Por lo general las situaciones de estrés o los estados psicodepresivos conducen a una atrofia del timo. También se ha podido comprobar que los sentimientos de odio, envidia, desconfianza o miedo, reducen considerablemente el tamaño del timo. Por el contrario, el amor, la fe, la confianza y el valor de la gratitud aumentan su tamaño y potencian los mecanismos de defensa del cuerpo.

El doctor John Diamond va más lejos y considera que existe una gran cantidad de acontecimientos cotidianos que pueden debilitar el timo como: llevar gafas de sol; reloj de pulsera; sombrero o gorra; pelucas o cabellos postizos; zapatos de tacón alto; ropas de fibras sintéticas; el contacto con ciertos metales; beber agua helada; las luces fluorescentes; los materiales aislantes; productos químicos; el tabaco; los humos de los coches y de la industria en general; los ruidos, sobre todo si pasan de 40.000 ciclos; las radiaciones electromagnéticas; los rayos X; las microondas; la televisión… en definitiva, todo aquello que conlleva una vida “civilizada”

Quizás no sea una casualidad que muchas de las enfermedades producidas por estados de inmunodeficiencia, aparezcan con mucha mayor frecuencia en las sociedades más avanzadas, cuyos individuos parecen sufrir una atrofia del timo, como sugiere el doctor Miller.

La auriculomedicina nos brinda una extraordinaria oportunidad para estimular las funciones del timo y potenciar los mecanismos de defensa de la persona. Bastará con pinchar mediante una aguja ASP (semipermanente) el punto timo (PT) para que se produzca un aumento considerable en la producción de linfocitos T. Inclusive el masaje o presión del punto pueden desencadenar una reacción inmunológica inmediata.

Por regla general, cuando existe una alteración funcional del timo, además de tratar el punto (PT) deberemos tratar un segundo punto que se proyecta sobre el hélix, en el extremo del eje 0-PT y que denominaremos “Punto de tratamiento del timo” PTT