El sistema de correspondencias de los Cinco Elementos en fisiología

El sistema de correspondencias entre los Cinco Elementos posee un gran abanico de implicaciones en la fisiología humana. A través de este sistema, cada Elemento engloba numerosos fenómenos en el universo y en el cuerpo humano, que se «atribuyen» en cierto modo a un Elemento concreto. Para expresarlo de otro modo, cada fenómeno «resuena» en una frecuencia específica y presenta ciertas características únicas que corresponden a un Elemento determinado.

En relación con los Órganos Internos, esta teoría de correspondencias presenta puntos comunes con la teoría de los Órganos Internos, en la medida en que cada órgano tiene un campo de influencia que engloba muchas funciones y muchos fenómenos más allá del órgano mismo.

Existen, sin embargo, algunas diferencias entre la teoría de las correspondencias de los Cinco Elementos y la teoría de los Órganos Internos. Para empezar, la teoría de las correspondencias de los Cinco Elementos va más allá del cuerpo humano, e incluye, por ejemplo los cinco planetas, los cinco cereales y las cinco notas musicales.
En segundo lugar, y fundamentalmente, existen importantes discrepancias (o diferencias) entre ambas teorías.
Por ejemplo, el Corazón corresponde al Fuego desde el punto de vista de los Cinco Elementos, pero desde la óptica de la teoría de los Órganos Internos, los Riñones son la fuente del Fuego fisiológico en el cuerpo.

El sistema de correspondencias de los Cinco Elementos suministra, no obstante, un modelo clínicamente útil de las relaciones que existen entre los órganos y los tejidos, entre los órganos y los sentidos, etc., así como entre los órganos y los diversos fenómenos externos, como los climas y las estaciones.

Para ilustrar esto, estudiaremos el sistema de correspondencias del Elemento Madera y cómo estas se aplican en la práctica clínica.

La estación. La estación que corresponde a la Madera es la primavera. Es muy común ver los desequilibrios del Hígado agravarse en primavera. Esto se debe probablemente al hecho de que la energía del Hígado asciende y se encuentra muy activa; en primavera, el Yang aumenta y la energía creciente se despliega súbitamente, pudiendo agravar un desequilibrio del Hígado y provocar
que el Qi de Hígado aumente de forma excesiva.

La dirección. El viento del este afecta con facilidad al Hígado. En la práctica clínica, podemos observar que ciertos pacientes que sufren cefaleas crónicas o dolor de cuello constatan que dicho dolor aparece siempre que sopla un viento del este.

El color. El color de la cara en desequilibrios de Hígado suele ser verdoso. Esto se aplica en el diagnóstico.

El sabor. Un poco de sabor ácido en la dieta es beneficioso para el Hígado, mientras que un exceso resulta perjudicial. Del mismo modo, un exceso de sabor ácido puede perjudicar al Bazo (ciclo de Explotación) y beneficiar a los Pulmones.

El clima. El viento afecta de manera evidente a las personas que sufren un desequilibrio del Hígado, y provoca a menudo la aparición de cefaleas y de rigidez en el cuello.

Los órganos de los sentidos. El Hígado humedece y nutre a los ojos.

El tejido. El Hígado también humedece y nutre a los tendones.

Las emociones. El enfado es la emoción asociada al Elemento Madera y al Hígado; si la energía del Hígado de una persona se estanca o se rebela hacia arriba, podría ser propensa a enfadarse.

Los sonidos. En relación con lo anterior, una persona con un desequilibrio de Hígado será propensa a gritar si se enfada.

Las correspondencias concernientes a los otros Elementos se aplican de la misma forma. Sin embargo, es importante que comprendamos que el sistema de correspondencias de los Cinco Elementos no representa más que uno de los modelos teóricos disponibles, no el único. La medicina
china se desarrolló a lo largo de miles de años, y, evidentemente, surgieron varias teorías a lo largo de su historia. Por esta razón, el modelo presentado por el sistema de correspondencias de los Cinco Elementos puede contradecir o complementar diferentes puntos de vista, del mismo modo que los ciclos de Generación y de Control no representan las únicas relaciones posibles entre los Cinco
Elementos.

Consideremos ahora algunos ejemplos de divergencias o de diferencias entre el modelo de los Cinco Elementos y otras teorías de la medicina china.

El Corazón pertenece al Fuego Imperial. Según la teoría de los Cinco Elementos, el Corazón corresponde a lo que denominamos Fuego Imperial, y es el órgano más importante. Al Corazón se le llama a veces Monarca. Pero desde el punto de vista de la fisiología de los Órganos Internos, podríamos argumentar que los Riñones son el Emperador, puesto que representan el origen del Fuego de la Puerta de la Vida (Ming Men), la fuente del Yin Original y del Yang Original, así como el almacén de la Esencia (Jing).
Por supuesto, el Corazón ocupa un lugar prominente entre los Órganos Internos, en tanto que es el órgano que alberga la Mente (Shen); por ello decimos que el Corazón es el Emperador.

El Fuego pertenece al Corazón. Esta afirmación es cierta siguiendo la teoría de los Cinco Elementos; pero, repetimos, bajo otro punto de vista, el Fuego fisiológico proviene del Riñón (Yang), y es la Puerta de la Vida quien en realidad suministra el Fuego al Corazón. Esta teoría emana de los capítulos 36 y 39 del Clásico de las dificultades, y fue posteriormente retomada por numerosos médicos, principalmente por Zhao Xian He, de la dinastía Ming.

Los ojos tienen que ver con la Madera (y el Hígado). Aunque en la práctica clínica el Hígado humedece y nutre los ojos, no es el único órgano que tiene una influencia sobre ellos, y no todos los problemas oculares están relacionados con el Hígado. Por ejemplo, el Yin de Riñón también humedece los ojos, y muchos problemas oculares crónicos están ligados a los Riñones. El Corazón,
a través de su canal Luo, llega también hasta los ojos.
Ciertos problemas oculares agudos, como la conjuntivitis, por ejemplo, muchas veces no se relacionan con ningún órgano en particular, sino que simplemente se deben a un ataque de Viento-Calor externo. Muchos otros canales, como el de Pulmón, el de Intestino Delgado, el de Vesícula Biliar y el de San Jiao, están también vinculados con los ojos.

La lengua está relacionada con el Fuego (Corazón). Es cierto que la lengua tiene que ver con el Corazón, pero todos los demás órganos se reflejan también en la lengua, lo que constituye la base del diagnóstico mediante el examen de la lengua.

Los oídos están relacionados con el Agua (Riñones). Es verdad que la Esencia del Riñón nutre los oídos, pero no todos los problemas de oído provienen de los Riñones.
Por ejemplo, algunos problemas agudos de oído, como una otitis media aguda, pueden deberse a un ataque de Viento- Calor externo que afecta al canal de Vesícula Biliar.

Los ejemplos arriba señalados no son más que una pequeña muestra de las limitaciones del sistema de correspondencias del modelo de los Cinco Elementos. La limitación principal viene del hecho de que el modelo de correspondencias de los Cinco Elementos llegó a convertirse en un modelo rígido de relaciones entre fenómenos individuales, y que para poder cuadrar todos estos fenómenos en este sistema de clasificación hubo que realizar muchas asunciones y correlaciones exageradas.
Y lo que es más importante: el sistema de correspondencias de los Cinco Elementos se basa en correlaciones unilaterales entre fenómenos, como Hígado-ojos, Riñones-oídos, y Bazo-músculos, por ejemplo. Este sistema puede ser útil en la práctica clínica, pero la esencia misma de la medicina china es ver el desequilibrio global e identificar el síndrome subyacente mediante los diversos signos y síntomas presentados.
Bajo este prisma, una relación de unilateralidad ya no tiene validez alguna, pues una parte podría estar ligada a un órgano específico en un síndrome determinado, y a otro órgano en otro síndrome
diferente. Por ejemplo, si una mujer presenta visión borrosa, y además se queja de poca memoria, de reglas poco abundantes, de parestesias y de mareos, podemos decir que la Sangre de Hígado no nutre a los ojos, siguiendo así la relación de los Cinco Elementos entre el Hígado y los ojos. Pero si esta misma mujer refiere además sequedad de ojos, glaucoma y dolores lumbares, vértigos, acúfenos y sudoración nocturna, diríamos entonces que es el Yin de Riñón quien no hidrata los ojos. Como podemos apreciar, este segundo diagnóstico, por tanto, no tiene cabida en el modelo de correspondencias de los Cinco Elementos.