El mecanismo del Qi - QiJi

El entramado de movimientos que compone el ascenso descenso y entrada-salida se denomina Mecanismo del Qi (QiJi).

El Mecanismo del Qi hace referencia al flujo de Qi en todos los órganos del cuerpo, en todas las cavidades del San Jiao, en todas las articulaciones, piel, músculos, diafragma, Tejido Graso y Membranas.

El movimiento de Qi en el Mecanismo del Qi comprende el ascenso-descenso y entrada-salida del Qi en todas las partes del cuerpo.

El Mecanismo del Qi es como un gran sistema de carreteras y autopistas en las cuales el tráfico se debe regular por medio de calles unidireccionales.

El suave movimiento de Qi en el Mecanismo del Qi depende del correcto ascenso y descenso de Qi en todos los órganos y estructuras, así como de la entrada y de la salida de Qi de dichas estructuras.

El equilibrio entre el Yin y el Yang es fundamental para el libre movimiento de Qi, ya que el ascenso y la salida son movimientos Yang, mientras que el descenso y la entrada son movimientos Yin.

Un exceso de Yang dará lugar a un ascenso y salida excesivos de Qi; un exceso de Yin implicará un excesivodescenso y entrada de Qi.

Cuando el Mecanismo del Qi se ve interrumpido, habrá estancamiento de Qi o Qi rebelde.

Veamos algunos ejemplos de este ascenso descenso y salida-entrada del Qi
Pulmones
Los Pulmones son el órgano que más arriba se encuentra, y suele compararse con una tapadera. Su Qi, por tanto, obviamente desciende. El Qi de Pulmón baja hacia los Riñones. Cuando el Qi de Pulmón desciende, la respiración es normal; cuando no logra descender, se produce una falta de aliento o tos. El Qi de Pulmón desciende también para comunicarse con la Vejiga, y algunos problemas urinarios, como la retención de orina en ancianos, pueden deberse a una patología de Pulmón No obstante, desde ciertos puntos de vista, el Qi de Pulmón también asciende. Mientras que el Qi de Pulmón desciende hacia los Riñones y la Vejiga, asciende también para difundir el Qi Defensivo y el sudor al espacio entre la piel y los músculos.
Además de regular el ascenso y el descenso, los Pulmones regulan también la entrada y la salida del Qi hacia y desde el espacio entre la piel y los músculos. La entrada y la salida del Qi de este espacio regula el Qi Defensivo y la sudoración, y por tanto, tiene una influencia sobre nuestra resistencia ante factores patógenos externos. Si el Qi «sale» demasiado de este espacio, es debido a que el espacio está demasiado «abierto», y los factores patógenos externos entrarán con facilidad; si el Qi «entra» demasiado en este espacio, el espacio está demasiado «cerrado», y si los factores patógenos externos logran penetrar, el paciente tendrá una fiebre elevada.

Hígado
El Hígado controla la libre circulación de Qi en todas las direcciones. Esta libre circulación ayuda al resto de los órganos para que puedan canalizar su Qi en la dirección correcta. Por ejemplo, la libre circulación de Qi de Hígado ayuda al Qi de Estómago a descender y al Qi de Bazo a ascender; ayuda también al Qi de los Intestinos y de la Vejiga a descender. Si el Qi de Hígado se estanca, puede afectar a la dirección del Qi en el resto de órganos: por ejemplo, puede causar que el Qi de Estómago ascienda y que el Qi de Bazo descienda
El Hígado tiene una estrecha relación con los Pulmones. El ascenso normal de Qi de Hígado se coordina con el descenso de Qi de Pulmón. En términos energéticos, y obviamente no anatómicos, el Hígado se sitúa en el lado izquierdo y los Pulmones en el derecho: el Qi de Hígado asciende mientras que el Qi de los Pulmones desciende. Por tanto, los Pulmones y el Hígado se equilibran, en tanto que el Qi de Pulmón fluye hacia abajo y el Qi de Hígado lo hace hacia arriba. Vemos así reflejado el equilibrio existente entre el Metal y la Madera en el ciclo de Control de los Cinco Elementos

Riñones
Los Riñones controlan la transformación del Agua, de manera que los líquidos impuros fluyan hacia abajo y la parte pura de los líquidos lo haga hacia arriba, a lo largo de la columna vertebral. Por tanto, en ciertas funciones fisiológicas, como la micción, el Qi de Riñón desciende, mientras que en otras (relacionadas con el Qi Defensivo) asciende  Los Pulmones y los Riñones se equilibran mutuamente, ya que el Qi de Pulmón desciende a los Riñones y el Qi de Riñón asciende hacia los Pulmones. Los Pulmones envían el Qi hacia abajo y los Riñones lo reciben; los Pulmones controlan la exhalación y los Riñones la inhalación; el Qi de Pulmón desciende, mientras que el Qi de Riñón asciende; el Qi de uno de ellos sale y el del otro entra.

Por ello, en el Clásico de las dificultades, capítulo 4, dice:

«La exhalación es controlada por los Pulmones y el Corazón; 
la inhalación es controlada por los Riñones y por el Hígado»

Y en el Complete Book of [Zhang] Jing Yue (1634):

«Los Pulmones gobiernan el Qi y los Riñones son la raíz del Qi»

Bazo-Estómago
El Bazo envía el Qi hacia arriba (hacia los Pulmones y el Corazón) y el Estómago manda el Qi (impuro) hacia abajo. El Bazo controla la transformación y el Estómago controla la recepción. Por tanto, el ascenso del Qi puro y el descenso del Qi impuro dependen de ascenso del Qi de Bazo y del descenso del Qi de Estómago.
Si el Qi de Bazo desciende, causará diarreas; si el Qi de Estómago asciende, provocará náuseas, eructos o vómitos

Corazón-Riñones

El Fuego de Corazón fluye hacia abajo para reunirse con el Agua de los Riñones, mientras que el Agua de los Riñones asciende para reunirse con el Fuego de Corazón. Por tanto, el Qi de Corazón desciende para llegar hasta el Qi de Riñón, que a su vez asciende. La comunicación entre el Corazón y los Riñones es crucial en varios procesos fisiológicos, y especialmente para regular la menstruación
De este modo, el funcionamiento fisiológico normal de los órganos depende de la correcta dirección del flujo de Qi. Un desequilibrio en el sentido de estas direcciones puede causar varios problemas; estos aparecen cuando el movimiento de Qi está obstaculizado, o cuando el sentido del movimiento es contrario al que debería ser, y cuando el ascenso-descenso y la salida-entrada están desequilibrados. Por ejemplo, el Qi de Hígado puede estancarse (no fluir libremente en todas las direcciones) o bien ascender sin control. Como hemos visto, el Qi de Estómago puede ascender en lugar de descender; el Qi de Bazo puede descender en vez de ascender, el Qi de Pulmón podría no descender, el Qi del Riñón podría fallar en su función de recepción y ascender, y el Riñón y el Corazón podrían fallar en su comunicación y respuesta mutua. Todas estas situaciones suelen ser habituales en la práctica clínica