El Corazón alberga a la mente

La medicina china sostiene que la Mente (Shen) reside en el Corazón.

La palabra Shen puede tener significados diferentes y, en medicina china, se usa al menos en dos contextos diferentes. En primer lugar, en un sentido estricto, Shen indica el conjunto de facultades mentales de un ser humano que «residen» en el Corazón. En este sentido, el Shen corresponde a la Mente y está particularmente relacionado con el Corazón.

En segundo lugar, y en un sentido amplio, Shen es empleado para indicar la esfera total de las facultades mentales y espirituales de un ser humano. En este sentido, no solo está relacionado con el Corazón, sino que abarca las expresiones mentales y espirituales de todos los demás órganos, especialmente de los órganos Yin, es decir, el Hun (Alma Etérea), el Po (Alma Corpórea), el Yi (Intelecto), el Zhi (Fuerza de Voluntad) y el Shen (Mente).

La Mente del Corazón:

Hablemos ahora de la naturaleza y de las funciones de la Mente en el sentido estricto que acabamos de definir.

Según la medicina china, la actividad mental y la consciencia residen en el Corazón. Esto significa que el estado de este órgano (y de su Sangre) afectará a las actividades mentales, incluido el estado emocional.
En especial, hay cinco funciones que se ven afectadas por el estado del Corazón

Si el Corazón es fuerte y la Sangre es abundante, habrá una actividad mental normal, una vida emocional equilibrada, una consciencia clara, una buena memoria, un pensamiento perspicaz, y el sueño será bueno.

Si el Corazón es débil y la Sangre insuficiente, puede haber problemas mentales-emocionales (como una depresión), mala memoria, pensamiento entorpecido, insomnio o somnolencia, y, en casos extremos, pérdida de conocimiento.

En el capítulo 9 de las Preguntas sencillas dice:


«El Corazón... tiene el control de la Mente»

Y en el capítulo 71 del Eje espiritual:


«El Corazón... es la residencia de la Mente»

Otra razón por la cual el Corazón es el «emperador» de los Órganos Internos es que controla todas las actividades mentales de la Mente, y es responsable del autoconocimiento y de la cognición (atributos ausentes en otros órganos).
Por este motivo, el Corazón también se denomina «raíz de la vida», como se indica en el capítulo 9
de las Preguntas sencillas:


«El Corazón es la raíz de la vida, y el origen de la vida mental»

La función que lleva a cabo el Corazón de albergar la Mente depende de una adecuada nutrición de Sangre.

Inversamente, la función que ejerce el Corazón de gobernar la Sangre depende de la Mente. Por eso, existe una relación de mutua dependencia entre la función de gobernar la Sangre y la función de albergar la Mente

La Sangre es la raíz de la Mente. Este concepto es importante en la práctica clínica, puesto que la Sangre de Corazón enraiza la Mente, la contiene y la sujeta para que permanezca tranquila y en paz.

Si hay una insuficiencia de Sangre de Corazón y no logra enraizar la Mente, habrá agitación mental, depresión, ansiedad e insomnio.

A la inversa, la agitación mental, los problemas emocionales y la tristeza pueden dar lugar a una insuficiencia de Sangre de Corazón, que a su vez causará palpitaciones, tez pálida y un pulso débil o irregular.

Si la Sangre de Corazón tiene Calor, la persona estará inquieta, agitada, y no logrará dormir bien.

Además de la actividad mental, la Mente también afecta al estado emocional.

Si el Corazón es vigoroso, la Mente también lo será y la persona se encontrará feliz.

Si el Corazón es débil, la Mente carecerá de vitalidad y la persona estará triste o deprimida, o con el ánimo decaído.

Si el Corazón está en exceso, la Mente se verá afectada y la persona podría presentar síntomas de enfermedad mental, como por ejemplo una depresión maníaca.

Por supuesto, esto no es más que una forma sencilla de presentar las cosas, ya que el estado emocional de una persona está en relación también con el resto de los órganos.

A nivel emocional, el estado del Corazón determina la capacidad de una persona para mantener relaciones significativas. Un Corazón y una Mente saludables influirán positivamente en nuestra habilidad para relacionarnos con los demás, y a la inversa, problemas emocionales que surgen a raíz de relaciones complicadas pueden debilitar el Corazón y la Mente.

La medicina china considera que la Mente está muy ligada al cuerpo. La Esencia y el Qi constituyen la base física de la Mente. Si la Esencia es floreciente y el Qi enérgico, la Mente estará feliz y tranquila.

A la inversa, si la Esencia es débil y el Qi insuficiente, la Mente sufrirá. Por esta razón, el brillo de los ojos refleja a la vez el estado de la Esencia y de la Mente. La Esencia, el Qi y la Mente se denominan los «Tres Tesoros»