Yin-Yang: dos fases de un movimiento cíclico


El origen más primitivo de los fenómenos Yin-Yang debió de surgir de la observación que hicieron los campesinos de la alternancia cíclica del día y de la noche.
Así, el día corresponde al Yang y la noche al Yin, y, por extensión, la actividad corresponde al Yang y el descanso al Yin.

Esto condujo a un primer análisis de la continua alternancia de todo fenómeno entre dos polos cíclicos, uno correspondiente a la luz, al sol, a la luminosidad y a la actividad (Yang), y el otro relacionado con la oscuridad, con la luna, con la sombra y con el descanso (Yin).

Desde este punto de vista, el Yin y el Yang son dos etapas de un movimiento cíclico que permanentemente se transforma el uno en el otro, del mismo modo que el día da paso a la noche, y viceversa.

​De este modo, el Cielo (donde se encuentra el Sol) es Yang y la Tierra es Yin.

Los antiguos agricultores chinos concebían el Cielo como una bóveda redonda y la Tierra como algo plano, de ahí que lo redondo sea Yang y lo cuadrado Yin.

El Cielo, que contiene el Sol, la Luna y las estrellas (elementos sobre los cuales los agricultores chinos basaban su calendario), corresponde, por tanto, al tiempo; y la Tierra, que está dividida en campos, corresponde al espacio.
Puesto que el sol sale por el este y se pone por el oeste, el primero es Yang y el segundo es Yin.
Si miramos hacia el sur, el este quedará a la izquierda y el oeste a la derecha.

En la cosmología china, los puntos cardinales se establecieron asumiendo que se miraba hacia al sur, lo cual se reflejaba también en las ceremonias imperiales:

«El Emperador miraba al Sur, en dirección a sus súbditos, 
que miraban hacia el Norte... 

El Emperador se abría así a recibir la influencia del Cielo,
del Yang y del Sur. 

El Sur es, por tanto, como el Cielo, y está en lo alto; 
el Norte es, por tanto, como la Tierra, 
y está debajo… Mirando hacia el Sur, 
el Emperador identifica su 
izquierda con el Este y su derecha con el Oeste»


Así, la izquierda corresponde al Yang y la derecha al Yin.

​Las Preguntas sencillas relatan la correspondencia entre el Yang con el lado izquierdo, y entre el Yin con el lado derecho a la fisiología. Se dice:

«El Este representa el Yang...
El Oeste representa el Yin; 

en el Oeste y en el Norte hay una insuficiencia de Cielo, 

y es por ello que el oído izquierdo y el ojo izquierdo oyen 
y ven mejor que los derechos; 
en el Este y en el Sur hay una insuficiencia de Tierra, 
así la mano y el pie derechos son más fuertes que los izquierdos» .


De este modo, tenemos las primeras correspondencias:

Yang
Yin
Luz
Oscuridad
Sol
Luna
Claridad
Sombra
Actividad
Descanso
Cielo
Tierra
Circular
Plano
Tiempo
Espacio
Este
Oeste
Sur
Norte
Izquierda
Derecha

Como consecuencia, y desde este punto de vista, Yin y Yang son esencialmente la expresión de una dualidad en el tiempo, de una alternancia de dos etapas opuestas en el tiempo.

Todo fenómeno en el universo varía a través de un movimiento cíclico de máximos y de mínimos, y la mutación del Yin y del Yang es la fuerza motriz de ese cambio y desarrollo.

El día se transforma en noche, el verano en invierno, el crecimiento en decadencia y viceversa.

Así, el desarrollo de todo fenómeno en el universo es el resultado de una interacción de dos etapas opuestas, simbolizadas por el Yin y por el Yang; todo fenómeno

contiene dentro de sí ambos aspectos, pero en diferentes grados de manifestación.

El día pertenece al Yang; pero después de haber alcanzado este su cénit al mediodía, el Yin en su interior comienza gradualmente a desplegarse y a manifestarse.

De este modo, cada fenómeno puede pertenecer a una etapa Yang o a una etapa Yin, pero siempre con el germen de la etapa opuesta en su interior.

Esto mismo ocurre con el ciclo anual; basta con sustituir «primavera» por «amanecer», «verano» por «mediodía », «otoño» por "anochecer" e «invierno» por «medianoche » De este modo:

Primavera
Yang dentro del Yin
Incremento de Yang
Verano
Yang dentro del Yang
Yang máximo
Otoño
Yin dentro del Yang
Incremento del Yin
Invierno
Yin dentro del Yin
Yin máximo

Las dos etapas intermedias (amanecer-primavera y anochecer-otoño) no representan etapas neutras entre el Yin y el Yang, sino que siguen perteneciendo principalmente a una u otra (es decir, que el amanecer-primavera pertenece al Yang y el anochecer-otoño pertenece al Yin); de esta forma, el ciclo puede ser siempre reducido a una polaridad de dos etapas.