Aplicación de los cuatro principios del Yin y el Yang a la Medicina

La oposición del Yin-Yang
La oposición del Yin-Yang se refleja en medicina en el antagonismo de las estructuras Yin-Yang del cuerpo humano, en la oposición de las características Yin y Yang de los órganos, y sobre todo en la oposición de la sintomatología Yin y Yang. No importa cuán complejos sean, todos los síntomas y los signos de la medicina china pueden ser reducidos a su característica elemental y básica de Yin o de Yang.

Para poder interpretar el carácter de las manifestaciones clínicas en términos de Yin y de Yang, podemos categorizar ciertas cualidades básicas que nos orientarán en la práctica clínica. Estas son:

Yang
Yin
Fuego
Agua
Calor
Frío
Agitado
Calmado
Seco
Mojado
Duro
Blando
Excitación
Inhibición
Rapidez
Lentitud
No sustancial
Sustancial
Transformación/cambio
Conservación/almacenamiento/
sostenimiento

Fuego-Agua
Representa una de las dualidades fundamentales del Yin y del Yang en la medicina china. Aunque estos términos derivan de la teoría de los Cinco Elementos, hay una interacción entre esta y la teoría del Yin y del Yang.
El equilibrio entre el Fuego y el Agua en el cuerpo es crucial. El Fuego es esencial para todos los procesos fisiológicos: representa la llama que mantiene vivo, y abastece los procesos metabólicos.
El Fuego, el Fuego fisiológico, ayuda al Corazón en su función de albergar la Mente (Shen), proporciona el calor necesario al Bazo para transformar y transportar, estimula la función de separación del Intestino Delgado, suministra el calor necesario a la Vejiga y al Jiao (Calentador) Inferior para transformar y excretar los líquidos, y aporta al Útero el calor necesario para mantener la Sangre en movimiento.
Si el Fuego fisiológico declina, la Mente padecerá depresión, el Bazo no podrá transformar ni transportar, el Intestino Delgado no podrá separar los líquidos, la Vejiga y el Jiao Inferior no podrán excretar los líquidos, por lo que se producirá edema, y el Útero se volverá Frío, pudiendo causar infertilidad.
Este Fuego fisiológico se denomina Fuego de la Puerta de la Vida (Ming Men) y proviene de los Riñones.
El Agua tiene la función de humedecer y de enfriar durante todas las funciones fisiológicas del cuerpo, para así equilibrar la acción calentadora del Fuego fisiológico.
El Agua se origina también en los Riñones.
Así, el equilibrio entre el Fuego y el Agua es fundamental para todos los procesos fisiológicos del cuerpo.
Fuego y Agua se equilibran y se controlan mutuamente en cada uno de los procesos fisiológicos. Cuando el Fuego se descontrola y se vuelve excesivo, tiende a elevarse, y por ello se manifestará en la parte superior del cuerpo y en la cabeza con cefaleas, ojos rojos, cara roja o sed. Cuando el Agua es excesiva, tiende a descender, causando edema en las piernas, micción excesiva o bien
incontinencia.

Calor-Frío
El exceso de Yang se manifiesta con Calor y el exceso de Yin se manifiesta con Frío.
Por ejemplo, una persona con un exceso de Yang sentirá calor, y una persona con un exceso de Yin tenderá a sentir siempre frío. El carácter de calor y de frío puede también ser observado a través de
ciertos signos. Por ejemplo, un forúnculo grande y aislado, rojo y caliente al tacto, indica Calor. Una zona lumbar muy fría al tacto indica Frío en los Riñones.

Rojez-Palidez
Una tez rojiza indica un exceso de Yang, mientras que una tez pálida indica un exceso de Yin.

Agitación-calma
La agitación, el insomnio, el no poder estarse quieto o los temblores indican un exceso de Yang. El comportamiento tranquilo, el deseo de permanecer inmóvil o la somnolencia indican un exceso de Yin.

Seco-mojado
Cualquier síntoma o signo de sequedad, como ojos secos, garganta seca, piel seca o heces secas, indica un exceso de Yang (o una insuficiencia de Yin). Cualquier síntoma o signo de exceso de hidratación, como ojos llorosos, nariz con mucosidad acuosa, granos en la piel o heces sueltas, indican un exceso de Yin (o una insuficiencia de Yang).

Duro-blando
Cualquier bulto, hinchazón o masa dura son normalmente debidos a un exceso de Yang, mientras que si son blandos se deben a un exceso de Yin.

Excitación-inhibición
Siempre que una función se halle en un estado de hiperactividad, indica un exceso de Yang; si está en estado de hipoactividad, indica un exceso de Yin. Por ejemplo, un ritmo cardíaco rápido puede indicar un exceso de Yang de Corazón, mientras que un ritmo cardíaco muy lento puede indicar un exceso de Yin de Corazón.

Rapidez-lentitud
Se manifiesta de dos formas: en los movimientos de una persona y en el inicio de las manifestaciones.
Si los movimientos de una persona, su manera de caminar o su manera de hablar son rápidos, ello puede indicar un exceso de Yang. Si son lentos, puede indicar un exceso de Yin.

Si los síntomas o signos aparecen de repente y cambian rápidamente, indican una afección Yang.
Si aparecen gradualmente y cambian lentamente, indican una afección Yin.

No sustancial - sustancial
Como explicábamos en párrafos anteriores, el Yang corresponde a un estado sutil de agregación, y el Yin corresponde a un estado denso y tosco de agregación. Si el Yang es normal, todo continuará moviéndose, el Qi fluirá con normalidad y los líquidos serán transformados y excretados. Si el Yang es insuficiente, el Qi se estanca, los líquidos no se transforman ni se excretan, y, por lo tanto, el Yin prevalecerá. Por ello, el Yang mantiene las entidades en movimiento y en un estado de fluidez o de
«insustancialidad», pero si el Yin prevalece, falla el poder de movimiento y de transformación del Yang, por lo que la energía se condensará tomando forma y volviéndose «sustancial».
Por ejemplo, si el Qi se mueve con normalidad en el abdomen, la función de los intestinos de separación y de excreción de los líquidos será normal. Si el Yang falla y el Qi disminuye, el poder del Yang de mover y de transformar se alterará, los líquidos no se transformarán, la Sangre no se moverá y, con el tiempo, el estancamiento de Qi dará lugar a un estancamiento de Sangre, y más adelante a masas físicas o a tumores.

Transformación/cambio-conservación/ almacenamiento/sostenimiento

El Yin se corresponde con la conservación y con el almacenamiento; esto se refleja en la función de los órganos Yin que almacenan la Sangre, los Líquidos Orgánicos y la Esencia, guardándolos como esencias valiosas.
El Yang corresponde a la transformación y al cambio; esto se refleja en la función de los órganos Yang, que se llenan y vacían constantemente, y que continuamente transforman, transportan y excretan.

Lo que antecede son las directrices generales que nos permiten, a través de la teoría del Yin y del Yang, interpretar las manifestaciones clínicas. Todos los síntomas y signos pueden interpretarse a la luz de las directrices anteriores, debido a que todas las manifestaciones clínicas surgen de la separación del Yin y del Yang. En un estado óptimo de salud, el Yin y el Yang están armónicamente
combinados mediante un equilibrio dinámico.
Cuando el Yin y el Yang están equilibrados, no pueden identificarse como entidades separadas y, por tanto, no aparecerá ningún síntoma ni signo. Por ejemplo, si el Yin, el Yang, el Qi y la Sangre están equilibrados, el rostro tendrá un color normal, sonrosado, saludable, y no estará ni demasiado pálido, ni demasiado rojo, ni demasiado oscuro, etc. En otras palabras, nada podrá observarse.
Si el Yin y el Yang no están equilibrados, se separan: habrá demasiado Yin o demasiado Yang, y el rostro se verá o bien demasiado pálido (exceso de Yin), o bien demasiado rojo (exceso de Yang). El Yin y el Yang, por tanto, se manifiestan cuando están en desequilibrio. Podemos visualizar el símbolo del Principio Generador delYin y del Yang girando rápidamente;
en este caso, el color blanco y el negro no serán visibles, porque no pueden ser diferenciados por el ojo. De la misma forma, cuando el Yin y el Yang están en equilibrio y se mueven armoniosamente, no pueden ser separados, no son visibles, y los síntomas y signos no aparecerán.
Todos los síntomas y signos pueden interpretarse de este modo, es decir, como una pérdida del equilibrio entre el Yin y el Yang. Pongamos otro ejemplo: si el Yin y el Yang están en equilibrio, la orina será normal y presentará un color pálido amarillo y una cantidad uniforme.
Si el Yin está en exceso, la orina será muy clara, casi como el agua, y abundante; si el Yang está en exceso, la orina será más bien oscura y escasa.

Teniendo en mente los principios generales del carácter Yin y Yang de los síntomas y signos, podemos enumerar las principales manifestaciones clínicas:

Yang
Yin
Enfermedad aguda
Enfermedad crónica
Aparición rápida
Aparición gradual
Cambios patológicos rápidos
Patología persistente
Calor
Frío
Inquietud, insomnio
Somnolencia, languidez
Se quita las sábanas
Le gusta estar tapado
Le gusta dormir extendido
Le gusta dormir acurrucado
Extremidades y cuerpo calientes
Extremidades y cuerpo fríos
Cara roja
Cara pálida
Le gustan las bebidas frías
Le gustan las bebidas calientes
Voz alta, habla mucho
Voz baja, no le gusta hablar
Respiración fuerte
Respiración débil
Sed
Ausencia de sed
Orina escasa y oscura
Orina abundante y pálida
Estreñimiento
Heces sueltas
Lengua roja con saburra amarilla
Lengua pálida
Pulso lento
Pulso vacío.




Por último, después de haber discutido el carácter Yin y Yang de los síntomas y signos, debemos destacar que, aunque la diferenciación entre el Yin y el Yang en las manifestaciones clínicas es fundamental, no es lo bastante detallada como para ser de gran uso en la práctica clínica. Por ejemplo, si la cara está demasiado roja, indica un exceso de Yang. Sin embargo, esta conclusión
es demasiado general para poder establecer un principio de tratamiento apropiado, dado que el rostro podría estar rojo por un Calor por Exceso o por un Calor por Insuficiencia que deriva de una insuficiencia de Yin (ambos casos pueden ser clasificados como un «exceso de Yang»). Si la cara estuviese roja por un Calor por Exceso, deberíamos distinguir además el órgano principalmente
implicado:
 la cara podría estar roja por un Fuego de Hígado, por un Fuego de Corazón, por un Calor de Pulmón o por un Calor de Estómago. El tratamiento sería diferente en cada caso.

La teoría del Yin-Yang, aunque fundamental, es, sin embargo, demasiado general para proporcionar las directrices concretas necesarias para un tratamiento. Como se verá más adelante, para poder aplicarse a situaciones clínicas reales, es necesario integrar esta teoría con la de los Ocho Principios y con la de los síndromes de los Órganos Internos. No obstante, la teoría del Yin-Yang es el fundamento necesario para el entendimiento de los síntomas y de los signos.

La interdependencia del Yin y del Yang
El Yin y el Yang son opuestos, pero también mutuamente dependientes el uno del otro. El Yin y el Yang no pueden existir por separado, lo cual resulta muy evidente cuando consideramos la fisiología del cuerpo. Todos los procesos fisiológicos son el resultado de la oposición y de la interdependencia entre el Yin y el Yang. Las funciones de los órganos internos en medicina china muestran esta interdependencia entre el Yin y el Yang de forma muy clara.

Órganos Yin y órganos Yang
Los órganos Yin y los órganos Yang son muy diferentes en sus funciones, pero al mismo tiempo dependen el uno del otro para el desarrollo de estas. Los órganos Yin dependen de los órganos Yang para producir el Qi y la Sangre a partir de la transformación de los alimentos. Los órganos Yang dependen de los Yin para su nutrición, que deriva de la Sangre y de la Esencia almacenada en
los órganos Yin.

Estructura y funciones de los órganos
Cada órgano tiene una estructura, representada por el órgano en sí y por la Sangre y líquidos que contiene. Al mismo tiempo, cada órgano tiene una función concreta, que a la vez afecta y es afectada por su estructura. Por ejemplo, la estructura del Hígado está representada por el órgano en sí y por la Sangre que almacena en su interior. En particular, el Hígado tiene la función de almacenar la Sangre. Otra función del Hígado es la de asegurar la libre circulación de Qi por todo el cuerpo. Al asegurar la libre circulación de Qi, el Hígado también mantiene la Sangre en movimiento, garantizando así que
pueda almacenar la Sangre correctamente: este es un ejemplo de cómo la función del Hígado ayuda a la estructura del Hígado. Por otro lado, para poder llevar a cabo su función, el Hígado necesita la nutrición de la Sangre: este es un ejemplo de cómo la estructura del Hígado ayuda a la función del Hígado.
Sin estructura (Yin), la función (Yang) no podría desarrollarse; sin función, la estructura carecería de transformación y de movimiento.
En el capítulo 5 de las Preguntas sencillas, se afirma:

«El Yin está en el Interior y es la base material del Yang; 
el Yang está en el Exterior y es la manifestación del Yin» 

El consumo mutuo del Yin y del Yang
El Yin y el Yang están en un constante estado de cambio, de modo que, a fin de mantener el equilibrio, cuando uno aumenta el otro disminuye. Esto puede verse fácilmente en el devenir de la noche y del día. Cuando el día acaba, el Yang disminuye y el Yin aumenta. Exactamente lo mismo se puede observar en el ciclo de las estaciones.
Cuando llega la primavera, el Yin empieza a disminuir y el Yang empieza a aumentar. Más allá de la mera preservación de su equilibrio, el Yin y el Yang «se consumen» también mutuamente. Cuando uno aumenta, el otro debe disminuir. Por ejemplo, si el tiempo es excesivamente caluroso (Yang), el agua (Yin) del suelo se secará.

Por tanto:
Si el Yin se consume, el Yang se incrementa.
Si el Yang se consume, el Yin se incrementa.
Si el Yin se incrementa, el Yang se consume.
Si el Yang se incrementa, el Yin se consume.

En el cuerpo humano, el consumo mutuo de Yin y de Yang puede observarse desde un punto de vista fisiológico y patológico.
Desde un punto de vista fisiológico, el consumo mutuo de Yin y de Yang es un proceso normal que mantiene el equilibrio de las funciones fisiológicas y que puede ser observado en todos los procesos fisiológicos: por ejemplo, en la regulación del sudor, de la micción, de la temperatura corporal, de la respiración, etc. De hecho, durante el verano el tiempo es caluroso (Yang) y sudamos (Yin) más; cuando la temperatura externa es muy fría (Yin), el cuerpo comienza a temblar (Yang) para tratar
de producir algo de calor. Desde un punto de vista patológico, el Yin o el Yang pueden aumentar por encima de su límite normal y conducir al consumo de su cualidad opuesta. Por ejemplo, la temperatura puede aumentar (exceso de Yang) durante una enfermedad infecciosa. Esto puede llevar a la Sequedad y al agotamiento de los líquidos orgánicos (consumo de Yin). Aunque hay quienes puedan tomar esto como un intento del cuerpo de mantener el equilibrio entre el Yin y el Yang (entre los líquidos orgánicos y la temperatura), no es un equilibrio normal, sino un equilibrio patológico derivado de un exceso de Yang. Podemos ir un paso más adelante y decir que la temperatura era un intento del cuerpo de combatir un factor patógeno; sin embargo, esta reacción no cambia el hecho de que el aumento de temperatura representa un exceso de Yang que lleva al consumo de Yin.
Desde un punto de vista patológico, puede haber cuatro situaciones diferentes de exceso de Yin o de exceso de Yang que llevan a un consumo de Yang o de Yin, respectivamente, o a un consumo de Yang o de Yin que llevan a un aparente exceso de Yin o de Yang, respectivamente.
Es importante destacar que el exceso de Yang y el consumo de Yin no son lo mismo. En el exceso de Yang, el principal factor es el incremento anormal de Yang que lleva al consumo de Yin. En el consumo de Yin, el principal factor es la insuficiencia de Yin que surge espontáneamente y que conduce a un exceso aparente de Yang.







Exceso de Yin
Un ejemplo de un exceso de Yin se produce cuando un exceso de Frío (interior o exterior) en el cuerpo consume el Yang, especialmente el Yang de Bazo. Esto se  denomina Frío por Exceso.






Exceso de Yang
Un ejemplo de un exceso de Yang se manifiesta cuando un exceso de Calor (que puede ser exterior o interior) consume los líquidos orgánicos (que tienen que ver con el
Yin), y produce sequedad. Esto se denomina Calor por
Exceso.


Consumo de Yang
El consumo de Yang tiene lugar cuando la energía Yang del cuerpo se vuelve insuficiente de forma espontánea.
La disminución de la energía Yang lleva al frío, a escalofríos y a otros síntomas que, hasta cierto
punto, son similares a aquellos producidos por el exceso de Yin. Sin embargo, la situación es muy diferente,
ya que en el exceso de Yin, el Yin excesivo, es el
aspecto principal, lo que provoca un consumo de Yang.
En el caso del consumo de Yang, la disminución de Yang es el aspecto principal y el Yin está en exceso solo de manera aparente. Esto se denomina Frío por Insuficiencia.



Consumo de Yin
El consumo de Yin tiene lugar cuando las energías Yin del cuerpo están agotadas. La disminución de Yin puede llevar a síntomas de aparente exceso de Yang, como por ejemplo, una sensación de calor. De nuevo, esta situación
es muy diferente de la observada en el exceso de Yang.
En el exceso de Yang, el Yang excesivo es el aspecto principal. En el caso de la disminución de Yin, este es el principal aspecto, y el Yang está en exceso solo aparentemente.
Esto se denomina Calor por Insuficiencia.


La diferenciación entre el Frío por Insuficiencia y el Frío por Exceso, y entre el Calor por Insuficiencia y el Calor por Exceso, es muy importante en la práctica clínica:
en el caso de una Insuficiencia es necesario tonificar, mientras que en el caso de un Exceso es necesario expulsar los factores patógenos.

1. Exceso de Yin = Frío por Exceso.
2. Exceso de Yang = Calor por Exceso.
3. Consumo de Yang = Frío por Insuficiencia.
4. Consumo de Yin = Calor por Insuficiencia

La intertransformación del Yin y del Yang

El principio de intertransformación entre el Yin y el Yang tiene muchas aplicaciones en la práctica clínica.
El entendimiento de esta transformación es importante para la prevención de la enfermedad. Si somos conscientes de cómo algo puede convertirse en su opuesto, entonces podremos prevenirlo y lograr un equilibrio; esta es la esencia de la medicina china.
Por ejemplo, el trabajo excesivo (Yang) sin descanso lleva a una insuficiencia (Yin) extrema de las energías del cuerpo. El hacer ejercicio en exceso (Yang) induce a un pulso muy lento (Yin). Un consumo excesivo de alcohol crea una agradable euforia (Yang), que es seguida rápidamente por una resaca (Yin). La excesiva preocupación (Yang) agota la energía del cuerpo (Yin). Una actividad sexual excesiva (Yang) agota la Esencia (Yin).