FUNCIÓN DE LA ENERGÍA DEFENSIVA (Wei)

La energía, llamada Wei, tiene una misión eminentemente defensiva y por ello tiene que manifestarse hacia el exterior de una manera continua.
Si creemos en el principio de que el hombre es un ente energético, tenemos que aceptar que le pueden influir «energías perversas », que son las variaciones climáticas o elementos cósmicos que inducen enfermedad y que se podrán manifestar en seis variedades: calor (Re), viento (Feng), frío (Han), humedad (Shi), sequedad (Zao) y fuego (Huo) (como expresión máxima del calor).

Estas energías cósmicas destruirían de una manera fulminante la economía energética humana si no existiera la denominada energía Wei, la cual en su constante exteriorización va a crear campos de neutralización que impidan la acción de la noxa cósmica.La energía, llamada Wei, tiene una misión eminentemente defensiva y por ello tiene que manifestarse hacia el exterior de una manera continua.

Vemos en el esquema que las agresiones constantes del medio son repelidas por la energía defensiva, neutralizándose a nivel no físico, esto es, fuera de la epidermis, gracias a una barrera defensiva o «halo energético»

Esta energía Wei no sólo va a ser un manto protector externo, sino que también circula en el interior del organismo, desempeñando el papel defensivo endógeno o inmunitario-energético, a través de otras vías como son los Canales Distintos, Luo Longitudinales y los propios Vasos Curiosos o Reguladores.