Retención de la aguja

Después de introducida la aguja, se la retiene por un tiempo para reforzar la sensación de la aguja y para mantener el efecto de la misma.

La permanencia de la aguja y su duración dependen de las necesidades de cada caso.

Para casos generales se puede retirar la aguja después de la llegada de la energía o se la puede dejar permanecer de 10 a 20 minutos según el caso.

Para las enfermedades crónicas de dolor persistente y casos espasmódicos se puede retener la aguja durante más tiempo y se deben efectuar manipulaciones de la aguja durante su retención para mantener la estimulación de la punción.

Para casos agudos de abdomen y epistótonos de tétanos se puede retener la aguja hasta unas horas, y para algunos pacientes a quienes resulte difícil producir la sensación de la aguja, dejar ésta algún tiempo en la piel, también será una ayuda para acelerar la llegada de la energía.